Las tortugas marinas están viendo desde las últimas décadas un descenso de sus poblaciones entre un 80 y 90%, circunstancia que de no corregirse puede llevar a la extinción de estas especies en las próximas décadas.
La organización para la conservación de los océanos, Oceana, está llevando a cabo campañas de protección de estos reptiles, además de hacer incapié en la importancia de la concienciación de los gobiernos, para lo que esta solicitando a los responsables de los gobiernos que tomen medidas de inmediato, promoviendo una legislación más comprensiva y respetuosa con las tortugas marinas.
Los principales problemas que encuentran todas las especies de tortugas marinas, son las redes y anzuelos de pesca en las que quedan atrapadas; los plásticos y residuos que flotan en el agua y que muchas veces son ingeridos por las tortugas al ser confundidos con alimentos, colapsando su sistema digestivo y provocando su muerte; y los problemas que supone la entrada de vehículos y la explotación turística de las playas, puesto los vehículos rompen los nidos que se encuentran escondidos en la arena, mientras que la explotación turística impide que las tortugas desoven en las playas.
Oceana, además de intentar concienciar a los gobiernos de la importancia de tomar medidas, salva a tortugas heridas por anzuelos y redes, realiza acciones de ayuda a las tortugas recién nacidas, conservación de nidos, y promueve la adopción de tanto tortugas como delfines u otros animales que pueblan nuestros océanos.





